Mostrando entradas con la etiqueta Sitges 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sitges 2012. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de abril de 2013

The Maker (Christopher Zekelos, 2011)

Cualquier cinéfilo sabe que hoy en día el buen cine no está en las salas comerciales. Ni siquiera en los grandes festivales. Además, los premios no se otorgan en función de la calidad de una obra, sino que más bien responden a intereses económicos o corporativos. Por ejemplo, los cinco cortometrajes finalistas de los Oscar 2013 no eran en absoluto los mejores, ni los más originales, pero poderoso caballero es don dinero. Es así como las anodinas producciones presentadas por Disney (Paperman) o Fox (Maggie Simpson: Un largo día de guardería) se impusieron en detrimento de esta pequeña joya australiana que hoy compartimos.

viernes, 15 de febrero de 2013

O Apóstolo (El Apóstol: Fernando Cortizo, 2012)

 
El cine de animación español está viviendo un período de pequeño esplendor con la creación en los últimos años de joyitas como O Apóstolo, el primer film de animación stop-motion europeo realizado en 3D y el primer producto crownfunding que ostenta el honor de haber sido distribuido en las salas de cine de España. 

Dotando de vida a marionetas, se plantea una película basada en la leyenda gallega de la Santa Compaña, que al mismo tiempo homenajea a los peregrinos y al Camino de Santiago. A nivel visual el film está realizado con mimo y apenas se podría achacar nada al trabajo artístico, con divertidos guiños a los actores encargados de poner voz a unas marionetas articuladas son réplicas de ellos mismos. Pero, paradójicamente, resulta difícil entender lo que dicen los personajes debido a la escasa vocalización, exceptuando algún caso puntual.

A pesar de todo es una lástima que el ámbito argumental no guarde la misma calidad, puesto que la trama flojea en muchas partes y no termina de interesar al espectador, en una suerte de quiero y no puedo. A pesar de los 72 minutos de duración, causa la impresión de que habría funcionado mejor como mediometraje.

En conclusión, es una victoria amarga que una película con tanto esfuerzo invertido no termine de funcionar. Aunque hay que alabar determinados aspectos y momentos puntuales, tales como los créditos iniciales o el trabajo de animación realizado en la canción que acontece a mitad del largometraje. De hecho, O Apóstolo llamó la atención del compositor minimalista (con interesantes trabajos en el mundo de las bandas sonoras) Philip Glass, quien colaboró en el apartado musical. En resumen, cuenta con muchos aspectos positivos y refleja el buen camino que está tomando la animación en España. Esperemos que sea precursora de nuevos proyectos.

© Un invento sin futuro

sábado, 1 de diciembre de 2012

Poongsan (Juhn Jaihong, 2011)

Próximamente.
Interesante visión de las dos Coreas con guión de Kim Ki-duk y desde nuestro punto de vista uno de los pequeños tesoros de Sitges 2012.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Shi jia shi / 10+10 (Varios autores, 2011)

Próximamente.
Film taiwanés que combina 10 cortometrajes realizados por jóvenes cineastas con 10 cortometrajes rodados por directores experimentados de ese país.

Vous n'avez encore rien vu (Alain Resnais, 2012)

Próximamente.
La nueva película del cineasta francés, que pese a sus más de 90 años aún tiene mucho que contar en su cine.


Vida en sombras (Lorenzo Llobet-Gràcia, 1948)

Próximamente.
Un clásico imperecedero y relativamente poco conocido del cine español. Un maravilloso homenaje al cine que constituye una excepción dentro de la producción española, cuyo reconocimiento nacional e internacional comenzó tras su exhibición en el Festival de Venecia de 2008.


Paranormal Activity 4 (Henry Joost, Ariel Schulman, 2012)


Paranormal Activity 4 supuso el comienzo de la maratón sorpresa en Sitges 2012. O, más bien, supuso el comienzo de un auténtico reto: cómo sobrevivir al Festival de Sitges, tras más de 13 horas de cine en vena y otras tantas por delante, ahora sí, de verdad.

La cuarta (si obviamos la producción japonesa Paranormal Activity 2: Tokyo Night) entrega de una de las sagas de terror de temática found footage (metraje encontrado) con visos de ser más longeva ofrece precisamente lo que promete. Ni más, ni menos. La dosis de sustos y de sobresaltos (como es tradición, guardando la tralla para el final) se complementa con los habituales personajes estereotipados, adolescentes hormonados y una pizca de vis cómica. Por lo demás, más de lo mismo, nada que no pueda esperar ningún habitual de la saga o, incluso, quien se incorpore por primera vez a ella, pues tal era nuestro caso.

Paranormal Activity 4 cuenta con la adición de un elemento nuevo en la saga. Hay quien lo llamaría publicidad descarada, que lo es, pero los bolsillos de los productores se vanaglorian por haber sabido integrar cierta consola, amén de otros productos y, sí, encima tú estás pagando por ello. Por lo demás, es recomendable aguardar al final de los créditos (la creencia de que la película no termina hasta que lo hacen los créditos a veces proporciona pequeños obsequios a quienes la profesamos), pues una pequeña sorpresa indica por dónde van a ir los derroteros en próximas entregas.

En resumen, si buscas cine palomitero, de ese que te hace pegar algún que otro bote, reprimir chillidos o balar desaforadamente, alegre y en comuna, cuando se imponen los sustos, Paranormal Activity 4 cumplirá a la perfeccción. Si buscas algo más, ¿qué haces leyendo esto?

© Acedo

Sin tregua (End of Watch: David Ayer, 2012)


La tercera película de este director estadounidense fue proyectada en la maratón sorpresa de Sitges 2012, el sábado 13 de octubre en el Auditori, una maratón que agrupaba tres películas de temática found footage (metraje encontrado). David Ayer, como en otros títulos escritos y dirigidos por él mismo (recordemos que, entre otras, es el guionista de la oscarizada Training Day (Antoine Fuqua, 2001)), se basa nuevamente en sus vivencias en la ciudad de Los Angeles. De esta forma, el film, protagonizado de forma convincente por Jake Gyllenhaal y Michael Peña, narra el día a día de dos policías en dicha ciudad.

Aunque se encontrará cierto maniqueísmo en la dualidad bien/polis y mal/criminales, mostrando ambos bandos prácticamente sin aristas ni matices, End of Watch es un correcto thriller, sustentado en las buenas interpretaciones del dúo protagonista, con el que el espectador no tarda en empatizar. En resumen, no estamos precisamente ante una visión de los suburbios de Los Angeles similar a la que David Simon y Ed Burns nos dieron de Baltimore, pero se trata de un producto que reúne las mínimas condiciones para una velada entretenida en la sala de cine.


En Sitges 2012 fue, al menos para el binomio que conforma este blog, la más aceptable de las tres que componían la maratón, aunque se trata, digamos, de un correcto telefilme de sobremesa, si nos ponemos estrictos.

© Acedo

The Bay (Barry Levinson, 2012)

Próximamente.
Otra producción enmarcada dentro de la línea found footage, en este caso realizada por Barry Levinson y ambientada en el marco de un desastre ecológico.


Tai Chi 0 (Stephen Fung, 2012)


Proveniente de China, producida con la sola vocación de entretener y divertir, aunque todo con un toque demasiado infantil, estúpido y sin sentido, Tai Chi 0 intenta ser una de esas películas cuya temática se basa en mostrar el proceso de superación personal del protagonista. Argumentalmente, se enmarca en una época pretérita que nos remite al pasado mitológico de China, aderezada con elementos steampunk. Podría haber sido un correcto divertimento, pero adolece de un guión caótico que además deja multitud de situaciones sin resolver y se va por derroteros sin razón de ser. El problema es que su director ni siquiera tiene la decencia de acabar la historia, sino que al término anuncia lo que está por venir: una continuación que promete emociones sin parangón, Tai Chi Hero (si es que aún queda alguien interesado en saber cómo finaliza).Visualmente, el 3D cumple en las escenas de acción, pero no destaca excesivamente. Exhibe una estética de videojuego y, aunque el atrezzo y el vestuario están trabajados, el film desaprovecha claramente las posibilidades que podrían haber ofrecido la historia y los medios técnicos disponibles.

© Un invento sin futuro

Painted Skin: The Resurrection (Wuershan, 2012)

Próximamente.


Berberian Sound Studio (Peter Strickland, 2012)

Próximamente.
Perturbador homenaje al mundo sonoro del giallo.



Spring Breakers (Harmony Korine, 2012)


¿La película más polémica de Sitges 2012? Cuatro bellas adolescentes intentan encontrar su camino y el sentido de la vida robando, drogándose y yendo de fiesta. En resumen, esto es Spring Breakers, que pretende criticar un sistema y unos valores, de los que precisamente se aprovecha para venderse. Para ello emplea, además, actores conocidos como reclamo para el público adolescente, que suele acudir a este tipo de estrenos de forma multitudinaria. Ahí vemos por ejemplo a Selena Gomez y Vanessa Hudgens (las chicas Disney), queriendo demostrar que ya son mayores: por lo tanto están capacitadas para un tipo de papel más adulto, lo que ellas entienden interpretativamente hablando como el hecho de enseñar carne.

Uno se plantea hasta qué punto Harmony Korine quiere burlarse de todo o de verdad ve las cosas así, puesto que parodia ligeramente este tipo de películas al tiempo que es plenamente partícipe de él. El momento que mejor lo refleja es cierta escena donde vemos al personaje interpretado por James Franco tocando al piano Everytime (Britney Spears), mientras las protagonistas, en bikini (que llevarán puesto toda la película), con máscaras de mono y armas de fuego, componen la escena más bochornosa jamás realizada para el cine.

Visualmente, el film posee estética videoclipera de principio a fin, con una fotografía que en determinados momentos recuerda a los filtros de Instagram (hecho que ya de por sí la hace aún más atrayente para ciertos espectadores). Abusa, además, del uso de luces de neón tanto en la puesta en escena como en el vestuario de las protagonistas. Pero lo peor de la película no es la estética ni  las interpretaciones. Lo imperdonable es la pretensión de un contenido profundo y reflexivo sobre el sentido de la vida, cuando no se trata más que de vacíos onanismos mentales, aderezados con el exceso de monólogos en off insufribles, pedantes y aburridos. Para muestra un botón:

Insufrible por completo si no es por el ambiente gamberro y burlón que reinaba en las butacas cercanas, Spring Breakers fue la Sesión Sorpresa en Sitges 2012 celebrada, como es tradición, en l'Auditori, donde incluso recibió silbidos durante la proyección. Cuando Àngel Sala la calificó como peliculón antes de empezar la Maratón Sorpresa, que tenía lugar a continuación, el comentario fue recibido entre pitos y abucheos, lo que habla del buen criterio del público asistente al Festival.

¿Cómo pudo haber sorprendido a la crítica en la Mostra de Venecia, que la ha realzado como una de las películas del año?

© Un invento sin futuro

Keyhole (Guy Maddin, 2011)


El protagonista de la Odisea de Homero, Ulises, realiza en este film un viaje trascendental a través de los vericuetos y las estancias de su inconsciente. Mediante una maravillosa fotografía y una puesta en escena magnífica, se nos imbuye en una mente confusa, donde la realidad, los recuerdos y la imaginación son uno solo. Esta indivisible frontera entre realidad y ficción podría, por ejemplo, remitirnos a El año pasado en Marienbad (Alain Resnais, 1961), aunque estamos ante un cineasta que articula desde hace tiempo un lenguaje propio y singular. Es Guy Maddin. Es cine de tintes surrealistas, confuso, onírico, complejo, de impresiones.

   Image and video hosting by TinyPic
  KEYHOLE / Jason Patric searching through the keyhole.
Photo © 2011 Cinema Atelier Tovar Ltd.
Image and video hosting by TinyPic
KEYHOLE / Isabella Rossellini, David Wontner.
Photo © 2011 Cinema Atelier Tovar Ltd.

Personajes al borde de un abismo, perdidos y confusos, que no se terminan de desarrollar, que son sólo esbozos. Actuaciones que recuerdan al cine mudo por ciertas “exageraciones” en su interpretación. Diálogos que en la mayor parte del film carecen de sentido para el espectador, siendo la interpretación de los actores la transmisora de las pasiones que mueven a los personajes.

¿Qué nos intenta contar el director? Quizá sólo él podría saberlo. En realidad  Keyhole parece un ensayo visual, una reflexión metafísica del autor en torno a su propio imaginario, que cada uno es libre de interpretar o entender como prefiera. Maddin sólo sugiere. Rompe las barreras del cine tal y como se han establecido (continuidad narrativa, montaje basado en causa y efecto, argumento fácilmente digerible...) y realiza una película que debe verse más de una vez para llegar a entenderse mínimamente. ¿O tal vez no? ¿Es en este caso relevante el argumento? Desde luego parece ser lo último que persigue Maddin.

KEYHOLE / The Gang – shooting at the police.
Photo © 2011 Cinema Atelier Tovar Ltd.

La alternancia de planos no sigue la estructura narrativa convencional, basada en la pauta establecida, bien de causa y efecto, bien de continuidad de acciones. Y esto es lo que posiblemente descoloque tanto al espectador desprevenido, que contacte por primera vez con la obra del cineasta canadiense, como al más avezado de los concurrentes. Esta especie de deconstrucción del MRI obvia elementos, es decir, da por hecho cosas que el espectador, obligado cómplice, debe dar también por hecho, pues se eliminan planos intermedios innecesarios, forzando al público a construirlos mentalmente y aunar las ideas que de ellos se derivan.

El uso del b/n, que permite un mayor impacto visual y emocional, ayuda a que Maddin coquetee con el surrealismo en una estética que homenajea al cine negro. Aunque, a primera vista, Keyhole no se pudiera enmarcar dentro del Neo-noir en cuanto a fondo pero sí en cuanto a forma, una vez que se intente atisbar en el contenido y se profundize levemente en los personajes, se hallarán varias características que permitirían clasificar Keyhole como Neo-noir.

Según los parámetros establecidos por Hollywood (MRI), esto no es cine, sino un fluir continuo de imágenes danzando en la mente de este alquimista del séptimo arte. Por ello, es necesario abrir un poco (o mucho) la mente e intentar comprender diferentes modos de entender el cine y su ejecución. Keyhole no es otra típica (y aburrida, por predecible) historia americana. Su valor reside en su excepcionalidad, sin ser por ello una obra maestra, pero sí un film interesante, necesario y de obligado visionado para los cinéfilos. Una rara avis que nos hace ser conscientes, una vez más, de las múltiples posibilidades que el cine puede dar. Merece la pena sólo por el apabullante poderío visual que la caracteriza y por sus imágenes hipnóticas, sobrecogedoras, oníricas... Guy Maddin hace gala, como es habitual en él, de su virtuosismo en el control de un montaje muy fragmentado y complejo, acompañado de planos de gran belleza compositiva y formal. Sólo hay que percatarse de la sutilidad en la colocación de los personajes, del atrezzo, de angulaciones poco usuales, del juego de luces de la iluminación y, sobre todo, de cómo saca tanto partido visual de tan pocos medios. Maddin nunca ha negado su admiración por el cine soviético y por el montaje de atracciones (con Eisenstein como director paradigmático)... y eso se evidencia en Keyhole.

KEYHOLE / Jason Patric with Brooke Palsson on his shoulder coming home.
Photo © 2011 Cinema Atelier Tovar Ltd.

En cuanto a nuestra experiencia durante la proyección del Festival de Sitges, en un único pase en el Prado donde se agotaron las entradas, nos llamó poderosamente la atención que un director poco conocido para el gran público a nivel internacional tuviera tan buena recepción. Una vez más se demuestra la cinefilia reinante entre el público de Sitges.

© Un invento sin futuro

El gran golpe (The Thieves: Choi Dong-hun, 2012)


La cuarta película dirigida por Choi Dong-hun adapta el espíritu de la saga de películas del estilo de Ocean's Eleven a Corea del Sur y ha sido uno de los mayores éxitos cinematográficos en la historia de ese país. Divertida, con un toque gamberro, sin nada que envidiar a las producciones estadounidenses y, sobre todo, entretenida. El reparto coral de The Thieves reúne los personajes estereotipados habituales de este tipo de films: el tonto gracioso y libidinoso; la guapa que saca partido de su materia prima; el inteligente astuto y manipulador; el joven aprendiz, ingenuo y enamoradizo; el traidor inesperado y etcétera.

Es, en definitiva, un film absolutamente recomendable para quienes busquen pasar un rato divertido en el cine, sin complicaciones, con un buen paquete de palomitas en el regazo. Ah, y la secuencia de la persecución final es formidable.

© Un invento sin futuro

Pietà (Kim Ki-duk, 2012)

Próximamente.
Lo nuevo del director surcoreano, ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Venecia del presente año.


The Life of Budoru Gusuko (Gisaburo Sugii, 2012)

Próximamente.
La última producción del director nipón, a quien el Festival de Sitges dedicaba una retrospectiva en la sección Anima't.


sábado, 27 de octubre de 2012

Gangs of Wasseypur I (Anurag Kashyap, 2012)

Próximamente.
Atípica típica película bollywoodiense, si es que se puede calificar así, ambientada en el mundo de la mafia india a lo largo de varias generaciones.


Cosmopolis (David Cronenberg, 2012)

Nos encontramos con un personaje joven, rico, cosmopolita, precoz broker que, sin prácticamente salir de la limusina en toda la película y mediante las conversaciones que mantiene con un variado y singular grupo de personas, nos revelan su forma de ser y concebir la vida. En él se personifica el abstracto e inabarcable concepto de capitalismo, con todo lo que ello conlleva: sociedad marcada por el consumismo, ascensión social o competitividad, el mundo de las apariencias, sociedad vacua (por ejemplo en el sexo). Todo sujeto a transacciones económicas. Todo es ficticio y nada es real. No obstante, sus actos repercuten en la realidad.


Al no haber leído la novela de DeLillo, no sé sabe hasta qué punto la película consigue plasmar una buena adaptación de las ideas y acontecimientos de la misma. Pero da una fuerte impresión de que en esta película no se ha logrado la hazaña con éxito. Llega a resultar pretenciosa en cuanto a que lo que se quiere transmitir no llega a madurarse, sino que quedan como simples líneas argumentales sin llegar a concretarse. Es un muestrario de personajes e individuos de la sociedad actual. Y lo único que consigue es despertar interés por la novela, debido al interés del planteamiento, pero no se puede considerar una obra redonda. Las grandes superproducciones siempre tienen una factura técnica impecable y algunas consiguen ir más allá y plasmar una poética visual atractiva, cuya estética seduce al espectador, como en este caso aunque en una andadura solitaria cuyo guión no acompaña el alarde visual. Tiene cierta dificultad técnica y narrativa debido al hecho de desarrollarse casi por completo en una limusina. Consigue dar la impresión de que su tamaño es desproporcionado, tal vez debido al uso de un decorado de mayor tamaño que una limusina normal o al empleo de objetivos de gran angular. En resumen, no se le puede reprochar nada desde el punto de vista técnico.


Se sucede un muestrario de actores renombrados cuya actuación consigue hacerte olvidar por momentos el tedio reinante. Pretenciosa. Impresión de que Cronenberg intenta plasmar conceptos muy ambiguos y complejos de una forma que termina por resultar vacua e insustancial. Intenta hacer reflexionar al espectador sobre la sociedad actual sin conseguirlo, puesto que sus reflexiones no llegan a tener una base lo suficientemente sólida como para despertar el interés del público. Cabe preguntarse qué repercusión habría tenido Cosmopolis si no hubiera estado protagonizada por Pattinson, actor cuyo registro solamente se basa en mantener la misma expresión apática durante todo el film, sin llegar a profundizar en su personaje (siguiendo con la estela de sus anteriores largometrajes). O qué repercusión habría tenido si no hubiera sido dirigida por Cronenberg, director polémico, extraño y surrealista en el comienzo de su carrera, que ha optado últimamente por elegir actores en el cenit de su popularidad, garantizándose así la atención de un público que le desconocía. Como hecho anecdótico, podríamos señalar que en el estreno en Sitges, al aparecer en los créditos iniciales el nombre de Robert Pattinson, un grupo de inconscientes hormonadas y desbocadas adolescentes aplaudió efusivamente ante el estupor del resto de la sala.  

© Un invento sin futuro